Sea cual sea la cirugía que escojamos para nuestra
vida, hay que ser muy cuidadosos e investigar mucho antes de hacerla, yo
investigue durante un mes y medio antes de tomar la decisión, estudie los pro y
los contra que traerían a mi vida, y el tiempo de recuperación donde mi cuero
sufrirá cambios extremos, también estudie la posibilidad de una depresión post
quirúrgica que es muy común, ya que la perdida tan drástica de peso a veces
tiene efectos muy negativos en nuestras hormonas y en nuestro cerebro.
También hay que evaluar nuestra relación con la
comida, y casi que despedirnos de esta, si la comida para nosotros era el desahogo
de nuestros sentimientos hay que buscar actividades alternas porque ya la comida
no es una opción en cantidad para nuestras nuevas vidas.
No voy a decir que es fácil el proceso por el que pasé,
ha sido muy complicado y aún 3 años después tengo consecuencias en mi organismo
por la cirugía, los cambios de apetito, el malestar después de comer o la intolerancia
a algunos alimentos son secuelas que me quedaron y que me acompañarán por el
resto de la vida, pero las he aprendido a manejar con paciencia y amor, más aun
porque el nivel de triglicéridos,
colesterol y otras cosas que tenía antes ha mermado y estas molestias valen la
pena por el cambio de vida que he tenido después de mi decisión.
El principio es duro el primer mes es con una dieta de
solo líquido y saber que los sólidos ya no volverán a ser lo que eran antes,
comerme una bandeja paisa que antes acompañaba con postre ahora puede durar un día
entero comiéndome de a porciones, un bocado más puede llevarme a una indigestión para nada agradable, pero
eso se maneja y se aprende con el tiempo.
Esta cirugía tan drástica hace que tu organismo pierda
con la grasa muchísimos nutrientes, hay cosas tan horribles como la pérdida de
fuerza y la caída del cabello que si no eres consciente de que va a pasar puede
hacerte entrar en pánico.
Así como la cirugía es para toda la vida y no tiene
reversa debes saber que para toda la vida son sus resultados si te cuidas, hay
que tomar vitaminas durante toda tu existencia y ponerte dolorosas inyecciones
cada 15 días toda tu vida, pero sopesando pros y contras te puedo decir que
vale la pena.
Esta cirugía no es una mágica solución, hay que
cuidarse y mantenerla porque se puede dañar y volverás a tener los 50 o 60
kilos de más que perdiste con ella.
Te invito a que me hagas todas las preguntas que
tengas que desde mi experiencia te puedo ayudar y con el corazón en la mano
respondértelas con la mayor franqueza y sin disfrazar ningún sentimiento que se
pueda tener respecto al Bypass.

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